Historia de la Divina Misericordia

Como empezó la devoción a la Divina Misericordia

Jesús se le apareció a Sor Faustina Kowalska el 22 de Agosto de 1931 y le dijo “Pinta una imagen según el modelo que ves, y firma: Jesús, en Vos confío. Deseo que esta imagen sea venerada primero en su capilla y luego en el mundo entero”. 

“Ofrezco a los hombres un recipiente con el que han de venir a la fuente de la Misericordia para recoger gracias. Ese recipiente es esta imagen con la firma: Jesús, en Vos Confío” (Diario, 327)

Explicación de la imagen: “Vi al Señor Jesús vestido con una túnica blanca.  Tenia una mano levantada para bendecir y con la otra tocaba la túnica sobre el pecho. De la túnica entreabierta en el pecho, salían dos rayos grandes: uno rojo (la sangre que lava) y otro blanco (el agua que purifica) 

“Mi mirada en esta imagen es igual a la mirada en la cruz” (326).

Primer cuadro pintado por Eugenio Kazimirowski en 1934.
Esta imagen permanece hoy en el santuario de Vilnius, Lituania.
Beato P. Miguel Sopocko

El padre Sopocko (confesor de sor Faustina Kowalska) encargó el cuadro de Jesús Misericordioso a principios de 1934 en Vilna (Vilnius, Lituania), al pintor Eugeniusz Kazimirowski. “Una vez cuando estaba en el taller del pintor Kazimirowski, vi que no era tan bella como es Jesús… enseguida fui a al capilla y llore muchísimo. ¿Quién te pintara tan bello como Tu eres? Como respuesta oí estas palabras: “No en la belleza del color, ni en la del pincel, esta la grandeza de esta imagen, sino en mi gracia”.  (135) extraído del Diario de Sor Faustina. 

Rayo rojo : la sangre que lava

Rayo blanco : el agua que purifica

Segundo cuadro pintado por Adolf Hyla en 1943

En 1943 – a los diez años de pintar el primer cuadro de Jesús Misericordioso y cinco años después de la muerte de sor Faustina en Cracovia (Polonia), el pintor Adolfo Hyla regaló como voto de agradecimiento por haberse salvado en la guerra, a las Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia, un cuadro de Jesús Misericordioso. 

Esta imagen es mas conocida hoy en día ya que recorrió el mundo occidental, la que con su fama protegió del régimen comunista a la imagen que pintó Kazimirowski.

Después de la segunda guerra mundial el primer cuadro de Jesús Misericordioso pintado por el artista Eugenio Kazimirowski en Vilna (Lituania) en cooperación con sor Faustina, permaneció en el territorio de la Unión Soviética, donde miles de personas tuvieron que ocultar su fe en Dios durante decenas de años a causa de severas persecuciones de los católicos. El cuadro también permanecía escondido.

Quizás la divulgación en Polonia de otro cuadro, fue una providencial distracción de la atención a la milagrosa Imagen Santa (como la llamó Juan Pablo II en 1993 en Vilna). En aquellos tiempos no había otra posibilidad de salvarla.